domingo, 27 de mayo de 2012

El 15 M y lo que Marx dijo sobre la lucha de clases.

Estos días los he pasado con un grupo de varias personas intentando sacar adelante las jornadas denominadas 12m15m.

Otra vez he vuelto leer crónicas, análisis políticos, artículos o críticas acerca de este fenómeno que se ha producido en buena parte del mundo capitalista, y que se resume con unas pocas palabras: "Gente descontenta con el modelo social, económico y político"

Siguen circulando por la red historias de manipulaciones o de manos oscuras detrás de los movimientos ciudadanos, y por desgracia, siguen produciéndose confrontaciones entre los grupos de la izquierda y los movimientos sociales diversos, en el intento de convencer al resto de que su fórmula o visión es la mejor y la más válida, por lo que cualquier otro tipo de lucha está deslegitimada para ellos.

Dicen que una mentira repetida adquiere con el tiempo el valor de una verdad. Desde la mass media se describe al Movimiento 15 M como apolítico o despolitizado, y se difunde constantemente este mensaje mediante la imagen. Tal vez, nosotros colaboramos al dar un carácter lúdico a las acciones. Pero esto no es que lo hayamos inventado nosotros, es que es la sociedad la que ha generado esta cultura de lo lúdico y lo ligero. Y los movimientos deben trabajar con el contexto y dar al idealismo una praxis.
He leído mensajes que claman por la desaparición de movimientos como el 15 M en la espera de que estalle la revolución obrera marxista. Y como soy comunista de sentimiento quiero hacer la siguiente reflexión.

El manifiesto comunista de Marx y Engels define en su título primero la historia de la lucha de clases, y establece:

"Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.
Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes"

Resalto esto, porque se dice desde algún sector que no hay lucha de clases si no se habla de obreros y burgueses. Sin embargo, esto no es lo que dice el Manifiesto.
Luego explica como se produce la evolución histórica de esta lucha de clases donde el opresor evoluciona desde el patriciado romano hasta la burguesía contemporánea a los autores del texto.

Quiero resaltar un párrafo:

"La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social."

Si analizamos este párrafo entendemos que la burguesía evoluciona a la par de los medios de producción que controla y el sistema de producción.
Evidentemente el sistema de producción actual no tiene nada que ver con el que se desarrollaba en el S.XIX, pues entonces los medios de producción estaban vinculados al desarrollo industrial de Europa y América, y era una evolución natural del modelo mercantil del S.XVII y XVIII. En la actualidad el sistema productivo se sigue basando en el desarrollo industrial y sobre todo tecnológico, pero lo que más riqueza ha generado a los propietarios de dichos medios no son en sí estas actividades, sino el control de los medios financieros; la banca.
Esa es la causa de las actuales políticas de austeridad, y la introducción del concepto crisis para reducir el Estado, e inlcusive eliminarlo, siendo sustituído en su función de proporcionador de servicios por las corporaciones financieras, que no son más que los mismos propietarios de las transnacionales productoras de objetos de consumo y tecnología.
Por ello el mensaje "No somos mercancía en manos de banqueros" no puede ser más descriptivo del reconocimiento por parte del 15M de la lucha de clases.  Porque burguesía para Marx es la clase propietaria de los medios de producción. En una economía globalizada y monopolizada esto se reduce a unas pocas fortunas muy abultadas.

Después de esto describe a la perfección como funciona el sistema capitalista de producción y como responde en etapas de crisis:

"¿Cómo se sobrepone a las crisis la burguesía?  De dos maneras: destruyendo violentamente una gran masa de fuerzas productivas y conquistándose nuevos mercados, a la par que procurando explotar más concienzudamente los mercados antiguos.  Es decir, que remedia unas crisis preparando otras más extensas e imponentes y mutilando los medios de que dispone para precaverlas" 


Luego define al obrero: " El obrero, obligado a venderse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la concurrencia, a todas las fluctuaciones del mercado. La extensión de la maquinaria y la división del trabajo quitan a éste, en el régimen proletario actual, todo carácter autónomo, toda libre iniciativa y todo encanto para el obrero. El trabajador se convierte en un simple resorte de la máquina, del que sólo se exige una operación mecánica, monótona, de fácil aprendizaje. Por eso, los gastos que supone un obrero se reducen, sobre poco más o menos, al mínimo de lo que necesita para vivir y para perpetuar su raza" 

Sin embargo, el trabajador del S.XIX presenta una diferencia con el trabajador del S.XXI, que no es otro que el régimen de trabajo.

 "La industria moderna ha convertido el pequeño taller del maestro patriarcal en la gran fábrica del magnate capitalista.  Las masas obreras concentradas en la fábrica son sometidas a una organización y disciplina militares.  Los obreros, soldados rasos de la industria, trabajan bajo el mando de toda una jerarquía de sargentos, oficiales y jefes.  No son sólo siervos de la burguesía y del Estado burgués, sino que están todos los días y a todas horas bajo el yugo esclavizador de la máquina, del contramaestre, y sobre todo, del industrial burgués dueño de la fábrica. Y este despotismo es tanto más mezquino, más execrable, más indignante, cuanta mayor es la franqueza con que proclama que no tiene otro fin que el lucro.
Cuanto menores son la habilidad y la fuerza que reclama el trabajo manual, es decir, cuanto mayor es el desarrollo adquirido por la moderna industria, también es mayor la proporción en que el trabajo de la mujer y el niño desplaza al del hombre.  Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo.  Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste.
Y cuando ya la explotación del obrero por el fabricante ha dado su fruto y aquél recibe el salario, caen sobre él los otros representantes de la burguesía: el casero, el tendero, el prestamista, etc"

http://teketen.com/liburutegia/Manifiesto_comunista-Marx_Engles.pdf


Marx fundamenta su crítica en el sistema de trabajo propio de la sociedad industrial del S.XIX. Son obreros los que trabajan para las grandes fábricas o el campo, pero el resto de las actividades ligadas al mundo urbano; hostelería, comercio y banca está en manos, de acuerdo a su reflexión, de la burguesía. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en aquel entonces eran actividades libres vinculadas, como mucho, a una familia, y no como ahora que estas actividades están en manos de empresas multinacionales en muchos casos, y que se valen de mano de obra trabajadora para funcionar. Con lo cual este tipo de obreros, los que no trabajan en las fábricas y en el campo, no están contemplados en esa definición. Además el sistema de dependencia económica generado por el capitalismo hace que un tendero hoy sea en realidad un obrero propietario de su medio producción, y sometido al poder financiero y económico, al igual que el trabajador de la fábrica.

El sistema de trabajo actual es distinto al que se desarrollaba en aquellos tiempos, abundan los contratos llamados flexibles y la externalización del trabajador. Esto hace que el trabajador no forme parte una plantilla homogénea. La mayor parte de las empresas están externalizando la empleabilidad y con esto consiguen varias cosas. La primera,  eliminar la cohesión obrera que hizo posible los grandes movimientos obreros del S.XIX. La mayoría de los trabajadores externos no están sindicados, y pasan la mayor parte de su tiempo cambiando de centro de trabajo, lo que impide que se formen vínculos.
La flexibilidad se traduce en inseguridad que genera competición y conflicto entre los trabajadores. Además los distintos tipos de contratos establecen grandes diferencias entre trabajadores que realizan semejantes tareas, y esto deriva en la coexistencia de diversos intereses confrontados dentro de la clase trabajadora.
Pongo por ejemplo la existencia de un Estatuto Básico para el Empleado Público que establece grandes diferencias entre estos trabajadores y el resto, lo que causa recelos entre la mayoría de los trabajadores del sector privado.

En resumen, la burguesía financiera, que es la que en la actualidad lo controla todo y es la dueña de la mayor parte de los recursos y medios de producción del mundo, ha "revolucionado" el sistema de producción creando un sistema que aisla al obrero de su entorno social. Por ello es necesario revolucionar también la lucha.

Esto es un intento de explicar porqué los movimientos sociales actuales intentan buscar espacios comunes donde volver a cohesionar a los explotados dentro de la lucha de clases. Por eso usamos el término ciudadano y no obrero. Por eso tratamos de definir nuevos espacios donde hacer daño a los dueños del capital, y estos se encuentran en el modelo de consumo que desarrollamos.

Esto explica que las huelgas generales tuvieran tanto impacto antaño, y ahora tienen menos, porque lo que hacía infalibles las huelgas era la cohesión de la clase trabajadora, que ya no existe.

Esto explica en muy pequeña parte algo de la filosofía del 15M.

















sábado, 7 de abril de 2012

La mentira capitalista: ¿Están volviendo al capitalismo en Cuba?

Escribo esta entrada en respuesta a algunos análisis que circulan por la red y por distintos canales televisivos, como La Sexta de Emilio Aragón (reconocido anticastrista, al igual que el resto de su familia de origen cubano) sobre Cuba.

Desde hace más de dos años, e incluso, desde hace más de una década, en Cuba se vienen produciendo cambios que muchos se empeñan en señalar como el desmantelamiento del socialismo.

Ahora bien, ¿es esto verdad o es un análisis interesado, malintencionado y parcial que deja fuera importantes aspectos de la economía cubana?

En un programa denominado "Recortando la Revolución" de Salvados, en La Sexta, se mostró una serie de entrevistas en la isla, con el objeto de decir que los jóvenes cubanos desean adquirir objetos capitalistas, como teléfonos móviles o computadoras. Describían una juventud cubana encandilada con las "golosinas capitalistas".
Desde otros sectores ideológicos contrarios al modelo cubano también se apunta al desarrollo de un capitalismo de Estado en lugar de un modelo socialista.

Yo no voy a entrar en debates de ideologías y modelos, pero sí voy a apuntar una serie de datos y hechos que no se analizan cuando se afirma algo como eso.

¿Los modelos económicos y políticos son estáticos?

Es evidente que no. Cuando se describe el modelo socialista bien sea de la URSS o bien sea de Cuba, se tiende a generalizar una serie de elementos que simplifican las conclusiones.

Cuba es un país del Tercer Mundo, con unas características económicas que no son producto de la aplicación de un modelo concreto en la isla, sino consecuencia de una economía global, que es la que impera en el mundo, liderada por aquellos que controlan las finanzas.
Estas características son comunes a Cuba, y a todos los países del Tercer Mundo, a lo que hay que sumar otros aspectos como la climatología, los recursos y la forma de vida.

Los factores que caracterizan a la economía cubana son:

- La dependencia económica (como el resto de los países del Tercer Mundo)
- El déficit productivo, como consecuencia de la falta de infraestructura y las limitaciones para poder conseguir financiación (Bloqueo Económico).
- Los recursos naturales: Es un país tropical, con un clima concreto que permite un ciclo biológico distinto del que se da en las regiones mediterráneas o templadas. Como bien sabeis cada país produce de acuerdo a lo que tiene, por ello existe la denominada "especialización por regiones".
- La colonización: Los países que han sido colonizados tienen un estigma que se nos escapa de las manos cuando intentamos explicar el porqué de las cosas. Este estigma es la implementación de un modelo de sociedad a través de la educación, los medios de comunicación y la cultura. Estos modelos sociales los imponen los colonizadores y suponen la estructuración de un sistema económico desde la base.

Es decir, el modelo capitalista se instala en la sociedad desde la base, modificando el modelo de vida e implementando el modelo que le sirva a su mantenimiento. Esta es la razón por la que nos cuesta tanto trabajo despegarnos de la "sociedad del consumo"

Y esa sociedad del consumo comenzó a implementarse en Cuba desde 1900, cuando dejó de ser colonia española. Hay que decir que Cuba salía de otro modelo de vida que también había sido implementado; el modelo criollo o poscolombino.

En la práctica esto se traduce en alimentación, formas de vida y de comportamiento, religión, cultura. Estamos hablando de acabar con cinco siglos de implementación de unos modelos de vida que no eran los naturales de esa región, o los que se tendrían que haber dado si el desarrollo histórico hubiera sido autónomo y no producto de la colonización.

Tras siglos de intentos independentistas y revolucionarios que acabaron con el control de la Isla por EEUU, en 1959 triunfó el Movimiento 26 de Julio, lo que supuso la definitiva ruptura de la isla con las instituciones mundiales representativas del capitalismo.

Antes de ello hay toda una cronología de ataques de las transnacionales yankees a los intentos cubanos de cambiar el modelo de vida a través de los sectores económicos que controlaban; la energía y las finanzas.

Cuando se afirma que la Revolución ha fracasado en el intento de acabar con la mentalidad materialista o consumista del individuo a pesar de "la dictadura" (definición que no comparto en absoluto pero es asunto para otro análisis), eso es lo que he leído en un artículo colgado en la red, se olvida que el modelo consumista capitalista ha tenido dos siglos para calar en el modo de vida y comportamiento de la gente, precedido de un sistema mercantilista, también basado en el consumo, de cuatro siglos. Mientras que el modelo desarrollado por la Revolución solo cuenta con 50 años.

Otra cuestión a la que jamás se apunta cuando se plantean estos temas es la situación global. Vivimos en un mundo capitalista donde los modelos alternativos son una minoría. Yo siempre digo: "El socialismo de Cuba termina en el mar".

Un país con dependencia económica, sin canales de financiación, porque el FMI y el Banco Mundial, en manos de la banca privada y los magnates financieros, le niegan el derecho a recibir flujos de capital que permitan invertir en desarrollo sin generar deuda impagable, y con un nivel adquisitivo general muy limitado, porque no existe capacidad económica para generar más salario (a ver si nos enteramos de que el flujo de salario está relacionado con la productividad y el beneficio, y que no se pueden subir los salarios así porque sí), con una limitación agregada producto de las leyes dictadas en EEUU para sancionar a aquellos países y empresas que mantengan relaciones comerciales con la Isla que disminuye su campo de exportación e importación. Un país cuyo Estado es igual de pobre que sus ciudadanos, aunque haya por ahí publicaciones que de forma inmoral sitúan presuntas fortunas en Suiza, que jamás han podido ni podrán demostrar... decidme ¿como hace ese país para sobrevivir?

Antes de la caída de la URSS, Cuba pudo sobrevivir a todas esas limitaciones porque contaba con el mercado de los Países del Pacto de Varsovia, y con los canales de financiación soviéticos, con intereses mucho más bajos.
Cuando en los años 90" la URSS se fue a pique, la economía cubana, dependiente, como consecuencia del modelo global capitalista basado en leyes de comercio injustas, tuvo que reciclarse en la búsqueda de un nuevo canal de financiación.
En esta circunstancia se abrió el mercado cubano al turismo, con todo lo que ello ha supuesto, bajo mi punto de vista, nada bueno. El turismo sí que ha sido y es el gran cáncer de la Revolución. El turista, mejor dicho.

La apertura al turismo requirió de una fuerte inversión estatal y la búsqueda de socios que estuvieran dispuestos a saltarse la ley de los yankees. Muchos de ellos han llegado de Europa; Sol-Meliá es una de las empresas extranjeras más presentes en hostelería, así como telecom en telefonía... Muchos revolucionarios asistieron con gran dolor y pesar a la apertura de las tiendas de divisas, la aparición de la jinetería, después de haber luchado contra la prostitución.

Muchas veces he oído decir a algunas personas: ¿Donde gasta el gobierno cubano toda la cantidad de divisas que ingresa por el turismo? Olvidándose por completo del coste de un sistema educativo gratuito al completo desde la etapa escolar hasta la Universitaria, así como el posgrado y las prácticas en empresas o las actividades de las Misiones Solidarias Internacionales, costeadas por completo por el gobierno; las cuales, tal vez, nosotros no valoramos, pero sí mucha gente de países del Tercer Mundo, en condiciones mucho peores que Cuba, como Haití, y qué gracias a ellos han sido alfabetizados, curados, operados de dolencias que les habrían llevado a la muerte...
También el sistema sanitario que ha permitido reconocer a la OMS que Cuba es el primer país del mundo donde no existe la desnutrición infantil y con la tasa de mortalidad infantil más baja.

Para mantener este logro ha sido necesario ceder a ese modelo de financiación que ha supuesto la entrada del capitalismo a través de modelos de comportamiento que intentaban cambiar en Cuba y que "nosotros los turistas" volvemos a promocionar, a pesar de que nos esté llevando a la soga en Europa.

¿Los jóvenes cubanos quieren tener un ipod y conexión a internet en una Black Berry?

Los jóvenes cubanos son jóvenes, a todos los jóvenes del mundo y de la historia les gusta el progreso.

Los jóvenes cubanos quieren tener acceso a la red como nosotros, pero la fibra óptica del Caribe les está vedada por la empresa que la gestiona, de EEUU. Se conecta la isla a través de satélite siendo de un coste altísimo lo que les impide tener una cobertura normal.

¿Los jóvenes cubanos no quieren vivir en Cuba?
No es eso. Los jóvenes cubanos no quieren vivir en el Tercer Mundo.

A ver donde querremos vivir nosotros cuando corramos la misma suerte, y viendo como se están desarrollando las cosas en España, Grecia o Portugal me parece que será más pronto que tarde.

Y es que la Revolución Cubana no ha podido acabar con el Tercer Mundo, ni con la dependencia económica, ni con el FMI, ni con el dominio de los mercados, y eso a ellos también les afecta.

¿Qué ha podido hacer? Tan solo suavizar el impacto de la existencia de ese modelo global injusto mediante determinadas políticas que garantizan la cobertura de las necesidades más básicas a todos.

Por supuesto, no ha sido perfecto, y como tal, intentan buscar alternativas para mejorar o solucionar los problemas generados por la aplicación de esas políticas. En ese contexto se inscriben los denominados "Nuevos Lineamientos Económico" que podéis encontrar colgados en la red y leerlos, para ver por vuestro propio ojo que nada tienen que ver con las políticas de recorte y privatización que se plantean por el FMI en los países capitalistas.

Y señalo esto, porque el título del programa de Salvados era así de malintencionado: RECORTANDO LA REVOLUCIÓN. Tratando de hacer un paralelismo para concluir que en Cuba apuestan por el capitalismo.

Ningún funcionario cubano ha sido despedido, tan solo se están cambiando las formas de administrar ciertos sectores, para que todo no sea estatal, y se amplíen el número de cooperativas y trabajos por cuenta propia.
Se está procediendo al traspaso de funcionarios de sectores sobre cargados de personal a sectores deficitarios, y se está estudiando la forma de cambiar las ayudas o subvenciones estatales a ciertos productos que se encontraban estancados, por otro tipo de incentivos, como por ejemplo a ciertos sectores de la sociedad. Eso entre muchas otras cosas.

Ese es mi análisis de la actual realidad cubana.









domingo, 1 de abril de 2012

¿Qué es la democracia participativa?

La democracia exige un elemento esencial, que la soberanía resida en la ciudadanía o pueblo. Existen diversos modos de ejercer la soberanía. El más extendido es la soberanía indirecta, es decir mediante representantes.

Las democracias populares típicas de los sistemas socialistas y comunistas se organizaban mediante el modelo asambleario, pero el poder de las asambleas fue variable, dependiendo de la etapa histórica e incluso el lugar, y muchas veces, limitado.

El modelo asambleario pretende ser un sistema de soberanía directa. En el modelo socialista soviético el sistema asambleario no era horizontal, pues se organizaba de forma piramidal. Lo que limitaba mucho el poder asambleario. El desarrollo del sistema, sin embargo, estuvo muy relacionado con la construcción de una política externa militar de bloques con respecto al capitalismo, y con el poder otorgado al Partido Comunista dentro de la organización global.

El modelo horizontal es el propuesto por las corrientes libertarias. Pero hasta la fecha no se ha desarrollado en la práctica como modelo de estado, aunque sí se han dado experimentos concretos y eventuales, como por ejemplo durante la Guerra Civil en España.

En la actualidad podemos encontrar el modelo cubano, que se fundamenta en las ideas de Jose Martí, con respecto a la democracia participativa, y también, en el modelo socialista.
Con el objeto de corregir los fallos del modelo soviético, desarrollaron un sistema de asambleas ciudadanas, con la intención de que fueran soberanas e independientes del PCC.
La materialización de esto es el hecho de que no sea obligatorio ni necesario pertenecer al él para ser electo por las asambleas. Y que el PPC no tenga potestad para postular candidatos en las elecciones, tanto municipales como generales. Solo postulan las asambleas de ciudadanos. Es un modelo apartidista que únicamente contempla la existencia del Partido Comunista, sin que éste pueda intervenir el proceso asambleario ni presentar a sus miembros a las elecciones.

La democracia participativa va más allá del modelo organizativo, debe ser transversal a la sociedad. Esto siginifica que debe permitir la participación directa de todos lo colectivos sociales.
Una democracia es participativa cuando la toma de decisiones recae directamente en la ciudadanía, o cuando establece mecanismos para ello. Y para que esto sea posible, es esencial que sea apartidista, pues el partido es una herramienta de representación y no de soberanía directa.

En una democracia participativa una ley laboral debe ser discutida, debatida y votada directamente por los trabajadores y los sectores sociales afectados.
Nuestro modelo permite esto solo a través de los representantes sociales (sindicatos y organizaciones empresariales).

¿Como se podría hacer?

Pues, mediante un modelo asambleario, organizado para esas cuestiones concretas, con un periodo pactado para el análisis, debate y propuestas hechas al proyecto por las asambleas, aunque este, evidentemente, estuviera hecho por tecnócratas o especialistas.

La tecnología abre nuevas posibilidades a la participación directa las cuales también debemos aprovechar.


domingo, 11 de marzo de 2012

La Democracia Participativa: El ciudadano y la política.

El concepto política tiene como raíz la palabra griega "poli" (ciudad). La política es el conjunto de actividades y trabajos que llevamos a cabo para administrar y organizar la ciudad.

La poli no era solo una ciudad, era una ciudad-estado. Esto significa "una ciudad autogestionada", con un gobierno propio. Es el origen del estado.

Dicho esto, solo me resta decir, que para que la política sea democrática, y quiero con esto referirme al proceso de toma de decisiones que llevan a gestionar y administrar nuestras "polis", es necesario que sea el ciudadano quien intervenga directamente en este proceso.

Desde el S.XVIII, con la difusión del movimiento ilustrado y sobre todo con la proliferanción de las ideas liberales se establece el concepto de democracia representativa. Desde un punto de vista teórico se dice que es el modo de hacer posible el proceso democrático ya que es imposible que todos los ciudadanos intervengan en el proceso de toma de decisiones.

Pero ¿es esto verdad?

Las Revoluciones Burguesas supusieron el ascenso de un grupo social, la burguesía, al proceso de toma de decisiones, ellos reclamaban su derecho a tomar parte de la vida política.

La burguesía estaba representada en varios grupos sociales con diversas situaciones económicas.

Integraba el Pueblo LLano o el Tercer Estado. Este gran estamento estaba compuesto por campesinos y burgueses. El burgués era el habitante del burgo (la ciudad). Dentro del campesinado y de la burguesía existían diversas situaciones económicas. El burgués realizaba actividades artesanales y comerciales, así como profesiones libres (médicos, maestros, etc.)
La capa superior de esta burguesía estaba representada por gente que había hecho fortuna a través de las nuevas prácticas comerciales, y sobretodo, cambistas, gozaban, por tanto, de poder económico pero no político. Este hecho les llevó a tener interés en acceder al proceso de toma de decisiones, pues el único modo de consolidar un poder concreto es ese, pero la reivindicación se hizo extensiva al resto del Pueblo LLano para legitimarla y darle fuerza.

El ideario ilustrado y liberal habla de soberanía popular, de libertad e igualdad de los hombres desde un punto de vista jurídico. Pero no cuestiona en ningún momento la desigualdad.
Los ilustrados del S.XVIII eran intelectuales pertenecientes a la alta y media burguesía con un sentido muy arraigado de la jerarquía social. En el "Contrato Social" Rousseau afirma que dicho sistema, que no consiste más que en un acuerdo entre las distintas partes de un Estado, puede desarrollarse con independencia de la forma de gobierno; es decir, que admite la posibilidad de compaginar el contrato social con una monarquía si el soberano lo integra. La soberanía es para ellos una responsabilidad del individuo por el interés común.

La alta y media burguesía del S.XVIII se valió del ideario ilustrado para favorecer su acceso al sistema de toma de decisiones, pero no tuvo ninguna intención de que fuese un derecho extensible a la mayoría, porque para ellos no fue más que un vehículo de fortalecimiento de su poder con respecto a los otros poderes; la Iglesia y la Nobleza.

De tal modo, observamos cómo la trasnformación del concepto democracia clásica hacia democracia representativa responde a los intereses particulares de la clase social que lideró el proceso revolucionario, cuyo único objeto era la la consecución por dicha clase social del control de la política.

Nuestra actual democracia se fundamenta en esos mismos principios, y a pesar de que existe sufragio universal y, en apariencia, partidos políticos que nos representan, nos encontramos bajo una estructura superior en la que se deposita todo el sistema; la estructura económica dominada por élites que monopolizan todo, y que son el principal medio de financiación de los partidos políticos y de las instituciones que debieran servir para regular el Estado y los derechos de los ciudadanos.








domingo, 4 de marzo de 2012

Democracia Partcipativa o Popular. PRIMERA PARTE

Esta entrada la voy a dedicar a exponer ciertas nociones del concepto de democracia participativa del que tanto se habla en los foros y asambleas del Movimiento 15 M, debido a que se ha constituido en una de las reivindicaciones fundamentales del movimiento ciudadano.

La etimología define democracia como la unión de dos palabras de origen griego; Demo (pueblo) y kratos (gobierno).

Aristóteles, en su obra Política, define varios tipos de forma de gobierno: La Monarquía, la Oligarquía y la Democracia.

Se diferencian en el modo en que se toman las decisiones, es decir, la forma de "poder", pues kratos puede definirse como gobierno o como poder.

En la primera, el gobierno recae sobre una sola persona, el monarca, que concentra todos los poderes, mientras que en la segunda el gobierno recae sobre un grupo de la sociedad que se define como representativo de ésta por ser "los mejores" (aristocracia), estando los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) también unificados.

La aristocracia puede variar dependiendo del tipo de sociedad y los valores que ésta tenga. Un aristócrata puede ser tanto un miembro de la nobleza como un miembro de la clase política, si éste último llega a tener acceso a bienes o derechos que le diferencien o le distancien del resto de la sociedad.
En nuestra sociedad capitalista es la posesión del dinero (riqueza) la que marca la diferencia, por lo tanto, si un político recibe por "sus servicios" a la sociedad un salario que excede en mucho del salario máximo de cualquier ciudadano, estamos ante un aristócrata, porque la posesión de esa riqueza le da acceso a bienes y servicios vedados para el resto que no tiene capacidad de pagarlos.
Esta diferencia se agrava en sociedades polarizadas donde la economía está patrimonializada.

La democracia se define como el gobierno del pueblo. Según el texto de Aristóteles, para que esta se produzca es necesario que el pueblo se represente a sí mismo.
Así describía Aristóteles esta forma de gobierno (he de recordar que nuestra Constitución no establece la democracia como forma de gobierno sino la Monarquía Parlamentaria):

"El principio del gobierno democrático es la libertad. Al oír repetir este axioma, podría creerse, que sólo en ella puede encontrarse la libertad; porque ésta, según se dice, es el fin constante de toda democracia. El primer carácter de la libertad es la alternativa en el mando y en la obediencia.
En la democracia el derecho político es la igualdad, no con relación al mérito, sino según el número. Una vez sentada esta base de derecho, se sigue como consecuencia que la multitud debe ser necesariamente soberana, y que las decisiones de la mayoría deben ser la ley definitiva, la justicia absoluta; porque se parte del principio de que todos los ciudadanos deben ser iguales. Y así, en la democracia, los pobres son soberanos, con exclusión de los ricos, porque son los más, y el dictamen de la mayoría es ley. Este es uno de los caracteres distintivos de la libertad, la cual es para los partidarios de la democracia una condición indispensable del Estado.
Su segundo carácter es la facultad que tiene cada uno de vivir como le agrade, porque, como suele decirse, esto es lo propio de la libertad, como lo es de la esclavitud el no tener libre albedrío. Tal es el segundo carácter de la libertad democrática. Resulta de esto, que en la democracia el ciudadano no está obligado a obedecer a cualquiera; o si obedece, es a condición de mandar él a su vez; y he aquí cómo en este sistema se concilia la libertad con la igualdad. Todos los ciudadanos deben ser electores y elegibles. Todos deben mandar a cada uno y cada uno a todos, alternativamente. No debe exigirse ninguna condición de riqueza, y si la hay, ha de ser muy moderada. Nadie debe ejercer dos veces el mismo cargo, o por lo menos muy rara vez, y sólo los menos importantes, exceptuando, sin embargo las funciones militares. Todos los ciudadanos deben ser jueces en todos, o por lo menos en casi todos los asuntos, en los más interesantes y más graves, como las cuentas del Estado y los negocios puramente políticos; y también en los convenios particulares. La asamblea general debe ser soberana en todas las materias, o por lo menos en las principales, y se debe quitar todo poder a las magistraturas secundarias, dejándoselo sólo en cosas insignificantes"

Tras las Revoluciones Liberales, desde 1789 en adelante, este concepto se transforma por la influencia de la Ilustración, la cual establece la división de poderes y la democracia representativa, que es el modelo que actualmente impera en los países occidentales denominados "democráticos" comunmente.

En la democracia representativa se reconoce que la soberanía es del pueblo, pero esta soberanía no es ejercida por el propio pueblo de forma directa, sino por representantes, que son elegidos a través de la fórmula del sistema de partidos políticos.

Los partidos políticos postulan sus candidatos, teóricamente mediante elecciones internas o primarias, y estos candidatos son los presentados como "representantes" para ser votados por el pueblo.

El modelo, de forma teórica no es malo, de no ser porque la sociedad no está realmente representada en las bases de los partidos políticos.



lunes, 6 de febrero de 2012

Volviendo a Españistán: ¿Somos los dueños de nuestra propia tierra?

Nuestra historia, como ya he planteado, se ha construido a base de corrientes migratorias.  La migración es el proceso que pone en relación los recursos naturales, necesarios para la subsistencia, con la población.

Del mismo modo que las corrientes de agua y de aire se son trasvases entre masas de distinta temperatura y densidad para regularlas, las corrientes migratorias son los flujos que regulan la cantidad de población en relación a los recursos del espacio geográfico.
De tal modo, siempre se producen desde la periferia hacia el centro, teniendo por centro a aquellos donde se concentran los medios principales de control de los recursos económicos y sus propietarios, y por periferia los lugares dependientes.

La administración centralizada de los estados, incluyendo en el concepto de "estado" cualquier centro de poder político, ya sean naciones, regiones o municipios, está vinculada al modelo de explotación capitalista. Aunque históricamente, el capitalismo, como lo conocemos en la actualidad, no comenzó a desarrollarse hasta finales del S.XVI, las sociedades estatales de la antigüedad ya practicaban un cierto tipo de "capitalismo".

El materialismo histórico dividió la historia en distintas etapas, de acuerdo a sus modos de producción, haciendo una diferenciación entre Sociedad Esclavista de la Antigüedad, Sociedad Feudal y Sociedad Capitalista. Lo que les diferencia, básicamente,  es el estado jurídico de la fuerza de producción. En las dos primeras, el obrero es una propiedad más del dueño de los medios, sin capacidad ni autonomía, mientras que en el modelo capitalista el obrero no es una propiedad en sí, sino un ente autónomo ligado por contrato al propietario.
A pesar de ello, el modelo de explotación no difiere demasiado en dichos estadios, pues en ellos el elemento básico es el predominio de la propiedad privada de los medios y los recursos. La patrimonialización de la tierra. Por ello he dicho que, ya desde la Antigüedad, existía un cierto capitalismo.
La explotación centralizada de los recursos está vinculada, además, al modelo imperial y autoritario. Un centro de poder que extiende su ámbito de influencia sobre un área geográfica concreta, bien sea por la fuerza o por la necesidad.

De acuerdo a esta reflexión podemos decir que CAPITALISMO, CENTRALIZACIÓN, AUTORITARISMO E IMPERIALISMO son distintas caras de un mismo polígono. Y son el origen del acceso desigual de la población a los recursos.

Digo ACCESO DESIGUAL DE LA POBLACIÓN A LOS RECURSOS y no DISTRIBUCIÓN DESIGUAL DE LOS RECURSOS.

Con ello pretendo expresar una idea concreta. Lo que está sucediendo es que los "centros" se han constituido en lugares cuyos recursos no son suficientes para satisfacer las necesidades de la población que en ellos habita porque estas necesidades no son reales, sino virtuales.
La población considera tener necesidades que realmente no lo son, mientras sitúa en un segundo plano las necesidades reales.

¿Y por qué ha sucedido esto?

Simplemente porque la sociedad ha sido "educada", a través del modelo centralizado de administración, en una dinámica de consumo por consumo, no por necesidad. Este círculo, al mismo tiempo, proporciona poder y riqueza a la élite dominante de dicho centro, cuya fortuna se basa en la producción de bienes de consumo y de medios financieros que faciliten la multiplicación del consumo (créditos, tarjetas, hipotecas, etc...)

La manutención de este sistema de explotación pasa por la enajenación de los recursos de gran parte del planeta, solo para satisfacer las necesidades virtuales del 15% de la población mundial y perpetuar el poder del 1% que supone la élite.

Y eso supone imponer, en las las áreas geográficas con recursos necesarios o fundamentales para el sostén del modelo centralizado, una administración delegada que incorpore los recursos a la corriente central.

En la antigüedad esto se hacía mediante la conquista territorial militar, y en la actualidad se continúa con dicho sistema, aunque camuflado en resoluciones de organismos internacionales, presuntamente legitimadas por  el pueblo, a través de un modelo de democracia que es tan virtual como las necesidades que percibimos.

La mayor parte de los recursos naturales del planeta no son propiedad de la población que lo habita, sino de un sistema centralizado de transnacionales y multinacionales cuya función es explotar los recursos necesarios para que todo el modelo del consumo perviva.
Y los beneficios solo repercuten en el centro (la élite), pues el resto somos la periferia (dependientes). El capitalismo ha convertido el planeta en una enorme fábrica que se gestiona desde el mundo denominado desarrollado, y que necesita mantenernos en esa dinámica de consumo para que no deje de funcionar.
Los directores de la fábrica son los países representados en el G-8, y sus delegados en las zonas dependientes son las élites gobernantes, que se mantienen fieles a sus jefes a base de premios en forma de capital.

Las consecuencias son el subdesarrollo de la otra parte del mundo y la pobreza de la gran mayoría. Esta pobreza se va ampliando en la medida en que el patrón de la fábrica pretende aumentar sus beneficios.

El modelo de explotación capitalista no tiene  por objeto el bien común, ni el crecimiento económico para que este repercuta en el bienestar de la ciudadanía, como teorizó Adam Smith, sino la patrimonialización de los beneficios en unos pocos individuos.

España, al igual que el resto del Mediterráneo, los países subdesarrollados del continente americano y africano, como Egipto, Túnez, Afganistán, Irak, Colombia, Haití... y un largo etcétera, forma parte de la periferia. Ahí está el "quid" de la cuestión.

Esa es la realidad que nos negamos cada día perpetuando el trauma que nos impide liberarnos.




sábado, 28 de enero de 2012

De España a Españistán o Psicoanálisis (2ª Parte)

Terminé diciendo, en la anterior entrega, que tenemos un problema de identidad. Un complejo, o un delirio de grandeza.

Sigmud Freud desarrolló la técnica denominada "Psicoanálisis" en 1896, para tratar conflictos psíquicos. Se basa en el estudio de los comportamientos humanos en relación al estado de ánimo. Estudia los sueños y los delirios, los miedos y los deseos.

Yo no he ido nunca a un psicólogo ni he leído sobre psicología, pero hay algo que más o menos, comprendo. El primer paso para tratar un problema psíquico es reconocerlo. Toda enfermedad psíquica es concebida por el enfermo como algo intrínseco a su naturaleza, y por lo tanto, no siente la necesidad de curarla hasta que ésta genera algún tipo de consecuencia física. Por ejemplo, un trastorno alimenticio tiene su origen en la mente, pero sus efectos son físicos.

Existe también la psicología colectiva. De hecho, podríamos decir que el volgeist al que me referí anteriormente (en la primera parte), es un modo de explicar la psicología colectiva.

La psicología colectiva se construye a través de la experiencia y la vivencia, y esto engloba a todas las actividades que el hombre hace (hombre como concepto neutro de humanidad, que no quiero andar con esa moda de tener que especificar el género cada dos por tres). Ahí podemos meter las actividades económicas, las tradiciones, la historia, el arte, etc...

La historiografía marxista, a través de la Escuela de Annales, introdujo esta forma de analizar la Historia.

Pierre Vilar lo denominó Historia Total. Se basaba en la idea del análisis del motor de la Historia, de los procesos de cambio y de evolución, interrelacionado todas las actividades humanas.
El materialismo histórico explicó el motor de la Historia a través de las relaciones económicas de producción, sin embargo, Annales introdujo aspectos culturales y espirituales.
Esto quiere decir que un pueblo es la psicología colectiva de sus individuos, la forma en que estos perciben o comprenden su propia existencia, de acuerdo a todos los factores que rodean a ese colectivo y que componen su desarrollo histórico.

Si un individuo puede tener un trauma, como consecuencia de un conflicto entre su experiencia vital y la forma en que ha comprendido dicha experiencia. Un colectivo también puede desarrollar un trauma. Y un trauma puede derivar en un problema de carácter físico.

Un colectivo afectado por un trauma, debe primero superar ese trauma para poder curar su problema físico.

Nuestro trauma es nuestra negación de la realidad, nuestro delirio de grandeza. Nuestro problema físico son esas cosas a las que llamamos crisis y problemática social y económica.